Son las tortitas que desayunamos en casa. Antes las hacíamos con plátano, pero vimos que no era lo más sano para empezar el día. Las fuimos ajustando un par de veces hasta llegar a esta versión, y a los niños les encanta.
Llevan manzana, avena y huevo, y no llevan azúcar de mesa: el dulzor lo pone la manzana y, al servir, unas gotas de Monk Fruit. Se tritura todo y se hacen en la sartén.
Ingredientes
Para unas 50 tortitas pequeñas, de un bocado
- 2 huevos
- 1 manzana golden
- 4 cucharadas de avena (sin gluten, si la necesitas)
- Media taza de bebida de frutos secos, como anacardo o avellana (unos 120 ml)
- 1 cucharadita de crema de almendras
- Una pizca de sal
Para servir: unas gotas de Monk Fruit Pure Drops.
La bebida vegetal: mejor de frutos secos y que no lleve azúcares añadidos, ni arroz, ni aditivos E. Mira la etiqueta: cuanto más corta, mejor.
Preparación
- Trocea la manzana y tritúrala en la batidora con el resto de ingredientes hasta tener una masa homogénea.
- Calienta una sartén antiadherente a fuego medio.
- Pon una cucharadita colmada de masa por tortita. Cuando salgan burbujas en la superficie, dales la vuelta y déjalas un minuto más.
- Sírvelas con unas gotas de Monk Fruit Pure Drops por encima.
El dulzor, a tu gusto
El Monk Fruit endulza mucho más que el azúcar: empieza con pocas gotas y ajusta.
Para adaptar tus propias recetas, por cada 100 g de azúcar: 15 g de Granulado, o 8 ml de Drops (una cucharadita y media).
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Carolina, fundadora de Sava